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Texto del Evangelio(Lc 9, 46 - 50):
En aquel tiempo, se suscitó una discusión entre los discípulos sobre quién de ellos sería el mayor.Conociendo Jesús lo que pensaban en su corazón, tomó a un niño, le puso a su lado, y les dijo:«El que reciba a este niño en mi nombre, a mí me recibe; y el que me reciba a mí, recibe a Aquel que me envió; pues el más pequeño de entre ustedes, ése es mayor». Tomando Juan la palabra, dijo:

Evangelio (Lc 7, 1-10):
Cuando Jesús terminó de decir todas estas cosas al pueblo, entró en Cafarnaún. Había allí un centurión que tenía un sirviente enfermo, a punto de morir, al que estimaba mucho.  Como había oído hablar de Jesús, envió a unos ancianos judíos para rogarle que viniera a curar a su servidor. Cuando estuvieron cerca de Jesús, le suplicaron con insistencia, diciéndole:

Texto del Evangelio (Lc 9, 43b - 45):
En aquel tiempo, estando todos maravillados por todas las cosas que Jesús hacía, dijo a sus discípulos:
«Pongan en sus oídos estas palabras: el Hijo del hombre será entregado en manos de los hombres».
Pero ellos no entendían lo que les decía; les estaba velado de modo que no lo comprendían y temían preguntarle acerca de este asunto.

Evangelio (Lc 6,43-49):
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:«Porque no hay árbol bueno que dé fruto malo y, a la inversa, no hay árbol malo que dé fruto bueno. Cada árbol se conoce por su fruto.No se recogen higos de los espinos, ni de la zarza se vendimian uvas. El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca lo bueno, y el malo, del malo saca lo malo. Porque de la abundancia del corazón habla la boca.

Texto del Evangelio (Mt 9, 9-13):
En aquel tiempo, al pasar vio Jesús a un hombre llamado Mateo, sentado en el despacho de impuestos, y le dice: «Sígueme».Él se levantó y le siguió.Y sucedió que estando Él a la mesa en casa de Mateo, vinieron muchos publicanos y pecadores, y estaban a la mesa con Jesús y sus discípulos.Al verlo los fariseos decían a los discípulos:«¿Por qué come vuestro maestro con los publicanos y pecadores?».Mas Él, al oírlo, dijo:

Texto del Evangelio(Lc 6, 20-26):
En aquel tiempo, Jesús alzando los ojos hacia sus discípulos, dijo:
«¡Felices ustedes, los pobres, porque el Reino de Dios les pertenece!
¡Felices ustedes, los que ahora tienen hambre, porque serán saciados!
¡Felices ustedes, los que ahora lloran, porque reirán!
¡Felices ustedes, cuando los hombres los odien, los excluyan, los insulten y los proscriban, considerándolos infames a causa del Hijo del hombre! 

Evangelio segúnLucas 8, 19-21
Su madre y sus hermanos fueron a verlo, pero no pudieron acercarse a causa de la multitud. Entonces le anunciaron a Jesús: "Tu madre y tus hermanos están ahí afuera y quieren verte".  Pero él les respondió: “Mi madre y mis hermanos son los que escuchan la Palabra de Dios y la practican".

Texto del Evangelio(Lc 6, 12-19):
Jesús se retiró a una montaña para orar, y pasó toda la noche en oración con Dios.  Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos y eligió a doce de ellos, a los que dio el nombre de Apóstoles: Simón, a quien puso el sobrenombre de Pedro, Andrés, su hermano, Santiago, Juan, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago, hijo de Alfeo, Simón, llamado el Zelote, Judas, hijo de Santiago, y Judas Iscariote, que fue el traidor.

Texto del Evangelio (Lc 8, 1-3):
En aquel tiempo, Jesús iba por ciudades y pueblos, proclamando y anunciando la Buena Nueva del Reino de Dios; le acompañaban los Doce, y algunas mujeres que habían sido curadas de espíritus malignos y enfermedades: María, llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios, Juana, mujer de Cusa, un administrador de Herodes, Susana y otras muchas que les servían con sus bienes.

La Madre Teresa de Calculta, que puso su vida al servicio de los pobres, fue declarada ayer domingo 04 Santa por el papa Francisco en una ceremonia de canonización celebrada en el Vaticano.  La misa para la canonización de la madre Teresa de Calcuta comenzó a las 10.18 hora italiana en la Plaza de San Pedro en el Vaticano ante más de 100,000 personas. La ceremonia se inició con el canto del himno del Jubileo de la Misericordia, el evento que está celebrando la Iglesia católica, y después entró en la plaza el papa Francisco en la habitual procesión con los concelebrantes.