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El periodismo en Huamanga data de hace muchísimo tiempo: 194 años. El 04 de octubre de 1823 se editó "La Aurora Austral", el primer periódico impreso con monotipos de madera a impresora a pedal.
Fueron semanarios o quincenarios los que se editaban conteniendo informaciones, fundamental-mente políticos, pues los hechos ocurridos, en el tiempo que requería la edición de un tabloide perdían vigencia o interés. Pero así y todo, los huamanguinos compraban su ejemplar y leían. Eran cultos porque los artículos de cultura general que contenían perduraban en el tiempo, no perdían interés. Si no era un político o terrateniente quien financiaba la edición era la venta de los ejemplares que garantizaba su continuación. La llegada en avión de periódicos, los domingos o con 24 horas de retraso en ómnibus, inclinaron la preferencia del público hacia los editados en Lima. Para acceder a la nota completa con 03 fotografías, en otra versión, ingresar ahttps://www.facebook.com/diariolavozdeayacucho/posts/1692328010788225 

El periodismo huamanguino languideció pero no murió. Se editaban, periódicamente, sin plazo fijo, revistas y semanarios que eran casi quincenarios y diarios que en la práctica eran interdiarios o semanarios, finalmente eran ''machos” (se redactaban cuando querían y se editaban cuando se quería o podían).
Cuando en 1995 un quijote de sólo 20 años de edad cuyo nombre sí me acuerdo: Fernando Cruz Chumbe (''Nando''), “cranea” con su padre y madre política, la edición de ''La Voz'' en su versión escrita diaria, habían vivido en carne propia y tinta la fatigosa experiencia de editarlo desde enero de 1990 como bimensuario, mensuario, quincenario, semanario, interdiario y finalmente Diario que salió con el No. 1  un  17  de  noviembre  de  1995.
Su formato, contenido, periodicidad no fueron productos de la improvisación, repentina y dudosa vocación de servicio en informar y orientar a un pueblo que estaba siendo peligrosamente alienado e inevitablemente perdía su identidad para empezar a renegar de sus raíces andinas, no, fue el resultado de un largo deseo de hacer algo para impedir nuestra conversión en ovejas de los países que se habían dividido el mundo y a cuyos pueblos explotaban.
En nuestra ciudad sólo habían contaditos periodistas orgullosos de ser “no académicos, ni profesionales con título universitario” y que lo venían ejerciendo en las emisoras de la localidad. Formados en la práctica y perfeccionados en el honesto ejercicio de otra profesión u ocupación, fueron selectivamente llamados para integrar una plana de redacción que le diese vida a esta aventura quijotesca de editar un Diario y garantizar su continuidad y desarrollo.
En 22 años tuvimos muy buenos amigos que hicieron de periodistas, que dejaron su cuota de sudor y enseñanza en nuestras páginas; les agradecemos hoy.
Veneramos el recuerdo de quienes con heroicidad: Luis (''Lucho'') Morales (''El Negro'') y el Mártir del Periodismo Nacional Félix Gavilán Huamán -ambos de la Federación de Periodistas del Perú-, nos honraron con su pluma a través de editoriales y columnas de opinión que se difundían vía Radio “La Voz” de Huamanga. Así también recordamos con cariño a quien hasta el último día de vida de sus 95 años de edad ejerció el periodismo radial permaneciendo leal a nuestra línea de conducta: Don Leoncio Jerí Untiveros.
Debemos también agradecer a nuestro Gerente-Fundador Fernando (padre de ''Nando'', quien nunca deseó se mencionen sus apellidos) por dejar sentadas las bases del desarrollo de una labor periodística objetiva, veraz, imparcial, independiente, no tendenciosa, pluralista, cultural, no sensacionalista, no extorsionadora, no “chichera” y vocero de los valores espirituales como Diario Católico que es, que permitió que ninguno de sus Directores y actual Directora fueran sentenciados por la Corte Superior de Justicia de Ayacucho por la comisión de delitos, que sí lo ostentan como “perlas” (negras) periodistas dizque profesionales y colegiados... claro, y coimeros.
Saludamos a quienes “dicen ser periodistas” y que sin embargo no saben competir con hidalguía y disfrazan su rencor con calificativos o posturas desdeñosas hacia nuestra no oculta sencillez pero, de clara y limpia línea periodística.
No fuimos, nunca lo seremos, de los que pregonan o se “autobombean'' de ser algo que a lo mejor son, pero que justamente por eso, debieran enseñar a ser a ser más modestos y esperar que la aceptación, calificación, o evaluación crítica venga de los lectores que garantizan con su preferencia el valor de un órgano periodístico y con su adquisición forman la legión de simpatizantes con que cuentan los periódicos de acuerdo a sus ideas, posiciones partidarias o inclinaciones culturales.
Somos un Diario que se respeta y por eso, con humildad no se vanagloria de sus años vividos, sufridos, soportados. Llegamos a manos de los que nos quieren y nos leen. No pretendemos, nunca lo intentamos: copar la preferencia pública. Acaso aquí y ahora valga repetir aquella frase con que se iniciaba un periódico radial que inmortalizara nuestra columna “Al que le caiga el Guante…” en las voces de dos geniales periodistas prácticos: Walter Wong Gutiérrez  y  Federico Larrea Blanes que decían: “Nuestras palabras son como las palomas, nosotros las soltamos y ellas se buscan las ramas”.
No publicitamos nuestro 22 Aniversario porque para nosotros será un día más de trabajo y obviamente de austeridad y protesta (contra la Sunat y el MTC que siguen ''ahorcando a Radio “La Voz” de Ayacucho' luego del atentado senderista del 29-Noviembre-1992 del que nos ocuparemos oportunamente).
Paqarinkama, hasta mañana sábado
Detalle de las fotografías que ilustran la columna editorial:
Portada de la Edición No. 46, del 02-enero-1996 (Formato: Doble Oficio / Color: negro)
Portada de la Edición No. 417, del 07-enero-1997 (Doble Carta / Colores: negro y celeste)
Portada de la Edición No. 4446, del 11-marzo-2008 (Formato: Doble Oficio / Colores: full color)
Portada representativa del formato actual, "Súper Tabloide", lanzado el 23-noviembre-2010
22 Y 54 AÑOS, FORTALECIENDO LA IDENTIDAD AYACUCHANA Y LA NACIONALIDAD QUECHUA
Hubo una vez… una aldea de treintitantas iglesias que fue sacudida desde sus raíces por una joven universidad tricentenanaria. Las telarañas que cubrían aulas, bibliotecas, templos, ideas, sentimientos cayeron estrepitosamente al suelo al reabrir sus puertas esa Superior Casa de Estudios, en 1959.
Los diarios capitalinos llegaban intermitentemente o con retraso y no hacían ya mucha falta; porque la radio traía, casi al instante noticias internacionales y en la aldea, las regionales y locales llegaban a dormitorios o comedores vía tres emisoras.
La ciudad polarizada entre los continuadores del viejo cuño en ideas y los nuevos, que abrían ojos y boca de admiración por lo que la ciencia les traía, también con retraso, viejos conocimientos ocultados intencionalmente, por lo que se aferraron a lo objetivo, real, comprobable.
Alienados fácilmente por los medios, los primeros iniciaban reverencia y culto a lo extranjero si tenía sabor a gringo. Mejor centrados los segundos, volvían los ojos a sus raíces andinas.
Esto que ocurría a nivel macro en la población de esta antigua e hispanizada aldea también repercutía a nivel micro o viceversa, en sus medios.
Semanarios y emisoras también se polarizaron. La década del 60 vio a los huamanguinos vestidos y peinados a lo “Elvis Presley”, caminando y bailando con movidas frenéticas de cadera y pelvis a uno y otro costado de su cuerpo: pero más entusiastamente, de atrás hacia delante; el rock y sus variantes, de cada vez olas nuevas que envejecían en poco tiempo, se apoderó de jóvenes de 15 hasta 60 años. Una emisora que propalaba música de preferencia criolla y ayacuchana era apenas sintonizada; los recitales de danzas mestizas y campesinas que ofrecía una Peña Folklórica atraía a turistas que pagaban en dólares para apreciarlas pero los huamanguinos, ni gratis, iban a verlas y menos a aplaudirlas.
Una emisora, la nuestra, Radio ''Huamanga'' que cambió luego a ''La Voz” de Huamanga'' y hoy a “La Voz” de Ayacucho, que desde el 13-Nov-1963 había apostado por el folklore y la cultura andina, fue estigmatizada, satanizada, devaluada, tan sólo por difundir, a petición del pueblo campesino, barrial, canciones interpretadas por Flor Pucarina, la llamada ''Faraona'' de la canción huanca, que impusiera la muliza y el huaylas, junto a Juan Bolívar, dentro y fuera del Perú o las de Pastorita Huaracina, Jilguero del Huascarán sin ignorar o marginar al Trìo ''Voces de Huamanga'', ''Trío Ayacucho'' y mucho menos a Raúl y Nery García Zárate.
Radio Huayucachi nos llamaban despectivamente, por tener programas culturales en runa simi y musicales, conducidos por locutores quechua hablantes y por difundir pumpin, baulín, qachwa, chuta chuta, harawi, que eran insultos para los oídos alienados de cierto sector de la población que renegando de sus raíces Pokra, Warpa, Wari, se arrodillaba ante lo “gringo” venga de donde venga con tal que sea rubio de ojos azules o verdes.
Satanización, persecución racial e ideológica que nos llevó a ser “condecorados” con un atentado dinamitero que destruyó casi la totalidad de nuestras instalaciones y de cuyas cenizas, lenta y progresivamente nos vamos levantando sin más ayuda que nuestra audiencia. El Gobierno Central llamado a resarcir nuestra herida economía hizo oídos sordos a nuestra petición de otorgarnos el mismo trato gubernamental alcanzado a otros medios de comunicación masiva cuyos daños fueron resarcidos en justicia. La destrucción por manos senderistas de Radio ''La Voz” de Huamanga aquel 29-Nov-1992, fue el atentado más grave a nivel de emisoras de provincias y la segunda en magnitud a nivel nacional, luego de Frecuencia Latina, canal 2 TV de Lima. Pese a ese atentado resurgió al día siguiente como el Ave Fénix, desoyendo todo tipo de amenazas senderistas.
Desde el 13-Noviembre-1963, es decir a 54 años de haber inundado al Perú con cultura andina en todas sus manifestaciones, en ser los únicos que siempre tuvimos programas en nuestro idioma nativo, el quechua, no nos arrepentimos de haber seguido esa línea nacionalista, en el mejor sentido de la frase y bregar con entereza para lograr el fortalecimiento de nuestra identidad huamanguina y orgullosos de nuestra nacionalidad quechua, manifestamos nuestra adhesión a los pueblos que hoy están levantando las banderas -incluso políticas- de su nacionalidad aborigen para contrarrestar la traumática influencia de la globalización y el neoliberalismo.
PESE A QUIEBRA EMPRESARIAL NACE DIARIO "LA VOZ"
Ante el fantasma de la quiebra empresarial radial, que venimos arrastrando desde aquel infausto y trágico 29-Noviembre-1992, estamos pálidos pero serenos, caídos pero no derrotados para mala suerte de quienes antes del atentado dinamitero esquilmaron y saquearon económicamente nuestra casa radial y, de quienes luego del atentado nos vieron resurgir como el Ave Fénix al poner en circulación este Diario, “La Voz” de Ayacucho, hace exactamente 22 años, un día como hoy, gracias al apoyo de Radio “La Voz” de Huamanga, hoy Radio “La Voz” de Ayacucho.
NOTA DE LA DIRECTORA (*) DEL DIARIO “LA VOZ”:
Aparecen en una de las fotografías que ilustran este artículo, de Izq. a Der., los más destacados “radio-loros” en la wayra wasi “La Voz” de Huamanga y que posteriormente varios de ellos se desempeñaron y desempeñan como redactores y columnistas de este Diario:
Fernando Cruz Mendoza, huancavelicano, periodista profesional, uno de los primeros locutores bilingues (quechua-español) a nivel nacional. Fiel difusor de toda manifestación cultural de raíz andina. Fundador de Radio ''Huamanga'' y de 32 radioemisoras más a nivel nacional.
Félix Gavilàn Huamán, Director-Fundador del Radio-Periódico ''ESTACIÓN NOTICIOSA'' en “La Voz” de Huamanga. Luchador social. MÁRTIR del Periodismo Nacional, asesinado en Uchuraccay el 26-Enero-1983. En la vista que mostramos se le observa con camisa a cuadros, portando una pañoleta blanca, instantes previos a su muerte. 
Leoncio Jerí Untiveros, Diputado Regional en los años '20. Galardonado por el Gobierno Peruano. Considerado Decano del Periodismo Nacional y Mundial por ejercer la profesión hasta los 95 años de edad. 
Jesús Urbano Rojas, declarado Doctor Honoris Causa por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Uno de los pioneros de programas músico/culturales en quechua a nivel nacional. 
Antonio Sulca Effio (“ASE”), intelectual y destacado periodista huamanguino-ayacuchano. Actual editorialista del Diario "La Voz" de Huamanga. Fiel defensor y difusor del quechwa. Ganador del Concurso Nacional de Literatura Infantil en Lengua Nativa, organizado por el Ministerio de Educación en 1,999. Ganador del Concurso Nacional de Poesía en Quechua, organizado por la Universidad Nacional Federico Villarreal en el 2011. Declarado “Hijo Predilecto” por la Municipalidad Provincial de Huamanga. Representante del Perú en el Encuentro Internacional de Escritores desarrollado en Iguazú (Argentina) el 2004. Junto a un poeta puneño fue distinguido en Lima el 03 de agosto de este año en la “XVIII Feria Internacional del Libro” como escritor y poeta quechwa. Fue uno de los gestores, o tal vez el único, de que el Carnaval Ayacuchano sea declarado ''Patrimonio Cultural de la Nación'', pues desde 1977 a través de Radio “La Voz” y luego a través de este Diario escribía permanentemente editoriales, artículos diversos, sesudas columnas de opinión y cartas al Instituto Nacional de Cultura, pidiendo dicho reconocimiento; encomiable labor que coronó con su “Carta abierta a Luis Lumbreras”, quien a las pocas semanas de su lectura expidió la Resolución Directoral del caso.
“Tony” Marmanillo Cosser (El primero de los “radio-loros” que aparece de derecha a izquierda), talentoso comunicador social, natural de “Palo Seco” (Concepción, cerca a Huancayo, Junín), trabajó en plena “guerra interna” con “ASE” y Félix Gavilán Huamán en “Estación Noticiosa” de la entonces Radio “La Voz” de Huamanga, fundada por este último.
(*): Águida Valverde Gonzales / Corresponsal del Instituto de Defensa legal (IDL)

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