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Legendario, poético, ancestral el antiguo barrio de curtidores de “La Tenería” está de fiesta. Como pocos barrios, es cuna de escritores y artistas, tradiciones y leyendas vinculadas al poético puente de cal y piedra que alcalde de ingrata recordación asesinó con dinamita para dar paso a una avenida que no solucionó el problema del tránsito y por el contrario quitó a Huamanga la posibilidad de construir allí el “Malecón de la Identidad Regional” como otro alcalde culto tenía previsto aprovechar el agua del río que le da nombre al barrio.

Con elegante y vistoso tríptico a full color, nunca antes visto en “La Tenería”, los miembros del Comité Pro Festejos que preside Víctor Raúl Torres Delgadillo e integran Moisés Condori Taboada, Gloria Mendoza Tapahuasco, Walter Escalante Huamán, Felícitas Condori Taboada, Dionisia Medina Godoy, Lilia García de Torres, Freddy Guillén Poma, Juan Auccapuclla Tapahuasco, César Vilca Huamancusi y Nilda Quispe Rivera, invitaron a los devotos, vecinos, y pueblo en general a que asistieran desde el lunes 01 de este mes a las actividades organizadas en homenaje a su Patrón San Lorenzo, atentamente vigilado por “Ciriaco” su leal y castigador negrito.
Hoy sábado se desarrollarán actividades de “víspera”, mientras que mañana domingo 14 tendrá lugar la imponente procesión a partir de las 11 a.m. luego de la santa misa a oficiarse en la Iglesia de San Juan Baustista.
Cultural como es nuestro Diario y no siendo una común y corriente fiesta patronal, éste de los curtidores, nos detendremos en describirlo más atentamente.
El barrio ostenta orgullosamente el nombre de “La Tenería” porque así se llamaba el río (Tenería), que la ignorancia mató y el enfermizo hispanismo del referio alcalde dinamitó el histórico puentecito cuya belleza adorna el tríptico.
Desde el puente de la otrora y patriótica “Alameda Francisco Bolognesi Cervantes” (hoy “Alameda Valderios”), hasta el de San Sebastián, en ambas orillas del poético Tenería, familias enteras desarrollaban con éxito la artesanía de la curtiembre. Sus cueros, badanas, suelas, eran llevados por los arrieros hasta ciudades lejanas como Cusco, Puno y países como Bolivia y Argentina y en la nuestra, era materia prima para que otra artesanía, la de los zapateros, florezca, pues los calzados hechos a la pedida de los pies del cliente no tenían nada que envidiar a los hechos en fábricas de Lima que ya les estaban haciendo desleal competencia.
En este río, que servía para lavar ropa; niños, jóvenes y adultos se bañaban durante todo el año y a su lado había huertos con árboles frutales, ornamentales, madereros, jardines, que daban a la ciudad y barrios aledaños frescura todo el año y oxígeno que alejaba enfermedades.
Sepultado por una pista para dar paso a una avenida, hoy en lugar de vegetación, vemos una selva de cemento disfrazada de casas que rompen la belleza tradicional de la arquitectura huamanguina.
LA CURTIEMBRE
Una curtiembre, curtiduría o tenería es el lugar donde se realiza el proceso que convierte las pieles de los animales en cuero. Sin embargo, esta artesanía no es nada fácil de realizar. Las cuatro etapas del proceso de curtido de las pieles son: limpieza, curtido, recurtimiento y acabado. Se debe quitar el pelo, curtir con agentes de curtimiento y tinturar, para producir el cuero terminado.
El propósito es producir un material duradero que no esté sujeto a descomposición por mecanismos físicos o biológicos. Antes de curtirlas, es necesario ablandar las pieles en baños alcalinos y salados, produciendo aguas servidas con un alto contenido de ácidos y sales. El proceso de curtimiento se efectúa, lixiviando las pieles con cromo, tanino vegetal, alumbre, sales metálicas y formaldehído.
Las operaciones de recurtimiento, teñido y licor grasoso constituyen el tercer paso del proceso. Generalmente, las tres operaciones se efectúan en un solo pozo y consisten en la introducción de la solución de curtimiento, tintas y aceites para reemplazar los aceites naturales de las pieles. El proceso genera alta resistencia un bajo volumen de afluentes concentrados que contienen aceite y color.
Las operaciones de acabado son: secar, revestir, sujetar con estacas, sembrar, pegar y lavar las pieles. Las dos últimas operaciones producen alta resistencia bajos volúmenes de afluentes concentrados.
El proceso que duraba muchos días con sus noches se hacía alternándolas con almuerzos o cena en que la chicha, los cigarros, el cañazo hacían hervir huaynos, watuchis, chistes, cuentos, en quechua en alegres noches creativas que junto al río se hacían a nivel familiar que hoy ya se perdieron.
Descendientes de legendarios curtidores conservan la tradición artesanal pero su orgullo de también legendario barrio hace que cada año su homenaje al Patrón San Lorenzo sea cada vez más atractivo para los residentes y para los migrantes que para esta fecha retornan de otras ciudades peruanas y extranjeras donde han fijado su residencia.
Hoy nos adherimos a la celebración informando datos sobre su Santo Patrón que de una modesta fiesta barrial de los años 1940 lo está transformando en otra más auténtica por conservar tradicionales costumbres como el “aqakuy”, “toro nakakuy”, mondongada, recepción a bandas, paseo de cirios con vestuario típico, paseo de chamiza, “tira jarro”, serenata huamanguina, con fuegos artificiales, festival de la cometa, etc., etc.
EL SANTO PATRÓN
San Lorenzo fue uno de los siete diáconos de Roma, ciudad donde fue martirizado en una parrilla en el año 258 D.C. En latín se llamaba Laurentius ('laureado'). Los Actos de San Lorenzo se perdieron en la época de Agustín de Hipona, quien en uno de sus sermones acerca del santo admite que su narración no provenía de recitar las Actas del Santo (como solía hacer Agustín en sus sermones) sino de la tradición oral.
Esa tradición sitúa el nacimiento de Lorenzo en Huesca, en la Hispania Tarraconensis, aunque también podría ser originario de Valencia, donde sus padres habrían residido por breve tiempo, viniendo a nacer el Santo en esta ciudad.
Cuando en el año 257 D.C. Sixto fue nombrado Papa, Lorenzo fue ordenado diácono, y encargado de administrar los bienes de la Iglesia y el cuidado de los pobres. Por esta labor, es considerado uno de los primeros archivistas y tesoreros de la Iglesia, y es el “Patrón de los Bibliotecarios”.
El emperador Valeriano proclamó un edicto de persecución el que prohibía el culto cristiano y las reuniones en los cementerios.
Condenados a muerte
Muchos sacerdotes y obispos fueron condenados a muerte, mientras que los cristianos que pertenecían a la nobleza o al senado eran privados de sus bienes y enviados al exilio.
Víctimas de las persecuciones de Valeriano destacan los Papas San Esteban I, degollado sobre la misma silla pontificia; y Sixto II decapitado el 6 de agosto del año 258 D.C. Obispos como Cipriano de Cártago, decapitado en el Norte de África. Diáconos como Agapito, o el popular San Lorenzo fueron también torturados hasta la muerte.
Una leyenda citada por San Ambrosio de Milán dice que Lorenzo se encontró con Sixto en su camino al martirio, y que le preguntó: «¿A dónde vas, querido padre, sin tu hijo? ¿A dónde te apresuras, santo padre, sin tu diácono? Nunca antes montaste el altar de sacrificios sin tu sirviente, ¿y ahora deseas hacerlo sin mí?», a lo que el Papa profetizó: «En tres días tú me seguirás”.
La copa usada por Jesús en la Última Cena
La leyenda dice que entre los tesoros de la Iglesia confiados a Lorenzo se encontraba el Santo Grial (la copa usada por Jesús y los Apóstoles en la Última Cena) y que consiguió enviarlo a Huesca, junto a una carta y un inventario, donde fue escondido y olvidado durante siglos.
Los verdaderos tesoros de la Iglesia
Aprovechando el reciente asesinato del Papa, el alcalde de Roma, que era un pagano muy amigo de conseguir dinero, ordenó a Lorenzo que entregara las riquezas de la Iglesia. Lorenzo entonces pidió tres días para poder recolectarlas y en esos días fue invitando a todos los pobres, lisiados, mendigos, huérfanos, viudas, ancianos, mutilados, ciegos y leprosos que él ayudaba. Al tercer día, compareció ante el prefecto, y le presentó a éste los pobres y enfermos que él mismo había congregado y le dijo que ésos eran los verdaderos tesoros de la Iglesia. El prefecto entonces le dijo: «Osas burlarte de Roma y del Emperador, y perecerás. Pero no creas que morirás en un instante, lo harás lentamente y soportando el mayor dolor de tu vida».
QUEMADO VIVO
Lorenzo fue quemado vivo en una hoguera, concretamente en una parrilla, cerca del Campo de Verano, en Roma. Se dice que en medio del martirio, exclamó: Assum est, inqüit, versa et manduca (Traducción: Asado está, parece, da la vuelta y come. Traducción aproximada: Dadme la vuelta, que por este lado ya estoy hecho).
Su santo se celebra el 10 de agosto, día en el cual según la tradición recibió martirio. Lorenzo fue enterrado en la Vía Tiburtina, en las catacumbas de Ciriaca, por Hipólito de Roma y el presbítero Justino. Se dice que Constantino I el Grande mandó construir un pequeño oratorio en honor del mártir, que se convirtió en punto de parada en los itinerarios de peregrinación a las tumbas de los mártires romanos en el siglo VII.
Lorenzo es uno de los Santos más ampliamente venerados por la Iglesia Católica Romana. La representación más común del Santo es como un joven, imberbe (señal de esa juventud) y con tonsura clerical, de pie, con sus símbolos propios en las manos. Viste alba, y sobre ella la dalmática, prenda propia del diácono. Como atributo general lleva la palma de mártir, y su atributo particular propio es la parrilla, instrumento de su martirio.
Paqarinkama, hasta mañana domingo

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